La ironía de las segundas oportunidades
Es curioso como el destino, unido a la falibilidad humana, tiene bromas irónicas. El otro día en Chasseurs coincidieron, entre otros caballeros, dos Mayores de la Guardia del Cardenal y dos de los Mosqueteros del Rey. Evidentemente los rapiers salieron de sus fundas y hablaron. Este cronista puso en marcha el programa de resolución de combates, introdujo las iniciales de los implicados (Philippe Valmont y Pierre Chardin) y se puso manos a la obra. El resultado: una estocada de Valmont que Chardin, lanzado en un ataque en tercia, no pudo esquivar. Le entró cruzada tocando el pulmón y el corazón y lo dejó muerto en el acto.
Pero... al revisar el turno de Olivier d'Arzac, ocurre que éste ha pedido a su camarada Valmont ser el primero en batirse si aparecen Mosqueteros en el club. Como en principio habrá rivales "para todos", no creo que Valmont se niegue, aunque quizás haga algun comentario sobre la impulsividad de su compañero más joven. Veamos qué dicen los dados.
[clackety-clackety-clack... los dados suenan sobre la mesa]
Bueno, parece que efectivamente a Philippe no le importa que Olivier se bata primero con Chardin siempre que después pueda él batirse con el otro mosquetero, Jean Monfort. Conclusión: hay que repetir la jugada. Combate anulado, Chardin resucita milagrosamente, el charco de sangre desaparece y, como en una moviola marcha atrás, se coloca otra vez en posición de guardia, mientras que el impulsivo D'Arzac ocupa el lugar de Valmont.
¿El resultado de este segundo combate? Pues que Chardin resulta tocado, pero una costilla desvía el acero y su único problema es un desgarro muscular que le impedirá usar el brazo una buena temporada.
En resumen: Pierre Chardin, Mayor de los Mosqueteros del Rey, debe su vida al ansia de lucha de Olivier D'Arzac, Mayor de su archienemigo Regimiento de los Guardias del Cardenal. Vivir para ver.
Pero... al revisar el turno de Olivier d'Arzac, ocurre que éste ha pedido a su camarada Valmont ser el primero en batirse si aparecen Mosqueteros en el club. Como en principio habrá rivales "para todos", no creo que Valmont se niegue, aunque quizás haga algun comentario sobre la impulsividad de su compañero más joven. Veamos qué dicen los dados.
[clackety-clackety-clack... los dados suenan sobre la mesa]
Bueno, parece que efectivamente a Philippe no le importa que Olivier se bata primero con Chardin siempre que después pueda él batirse con el otro mosquetero, Jean Monfort. Conclusión: hay que repetir la jugada. Combate anulado, Chardin resucita milagrosamente, el charco de sangre desaparece y, como en una moviola marcha atrás, se coloca otra vez en posición de guardia, mientras que el impulsivo D'Arzac ocupa el lugar de Valmont.
¿El resultado de este segundo combate? Pues que Chardin resulta tocado, pero una costilla desvía el acero y su único problema es un desgarro muscular que le impedirá usar el brazo una buena temporada.
En resumen: Pierre Chardin, Mayor de los Mosqueteros del Rey, debe su vida al ansia de lucha de Olivier D'Arzac, Mayor de su archienemigo Regimiento de los Guardias del Cardenal. Vivir para ver.
2 Comentarios:
De lo cual se deduce quien es Mejor Espada de Francia, y quien no.
Al fin lo reconoces :-)
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